Transición de los blowing agents con seguridad

Dow ayuda a clientes a adaptar sus fábricas y procesos a los nuevos agentes de expansión utilizados en espumas de poliuretano para la construcción civil y para la cadena de frío

La transición de los agentes de expansión (blowing agents) utilizados en espumas de poliuretano para la construcción civil y para la cadena de frío que sean menos perjudiciales para el planeta, está movilizando a Dow y a sus clientes en toda América Latina. Desde la creación del Protocolo de Montreal sobre sustancias con ODP (Ozone Deplete Potential - potencial de agotamiento de ozono) en 1987, muchos países se comprometieron a adoptar medidas de reducción del uso de agentes que degradan la capa de ozono. Al principio, los CFC (por ejemplo, CFC-11), representaban el foco principal. Con la eliminación de los CFC, los HCFC pasaron a tener un plazo límite de eliminación, definido para 2040.

Luego de la firma del Protocolo de Montreal por todos los países miembros de la Organización Mundial de las Naciones Unidas y de otros esfuerzos para proteger el medio ambiente, se llegó a la histórica reunión de 2007, que estableció una agenda de aceleración escalonada para la eliminación de los HCFC para su uso en espumas en los países en desarrollo, aunque teniendo como plazo límite el año 2030.

Cada país sigue su propia agenda para cumplir con las metas del Protocolo de Montreal. En muchos casos, las metas son bastante ambiciosas para anticipar aún más la eliminación de los HCFC, como es el caso de México, que eliminará el uso de HCFC-141b (una alternativa al CFC-11) hasta el 31 de diciembre de 2016.

En Brasil se definió como plazo límite el 31 de diciembre de 2019 para eliminar el HCFC141b. La mayoría de los países en desarrollo sigue la misma tendencia para la anticipación acelerada, pero lo cierto es que, independientemente de los pasos de cada país, tarde o temprano, todos los clientes precisarán adherir al cambio.

Dow se ha comprometido a brindar el soporte necesario mediante la divulgación de información a los clientes, con charla y visitas, sobre los impactos de este proceso y llamando la atención hacia las medidas de seguridad que precisarán ser tomadas.

Inversiones y adaptaciones
Los agentes de expansión a base de hidrocarburos (pentano, ciclopentano y mezclas de ellos) son alternativas viables para la eliminación del HCFC141b, pero se requieren cuidados especiales para una procesabilidad libre de riesgos, pues son productos inflamables.

Antes, los clientes adquirían de Dow productos preformulados con HCFC-141b, por ejemplo. No será así con los pentanos, porque se trata de evitar la manipulación y el transporte de productos que contengan este agente de expansión.

Dow enviará el poliol sin ese “gas”, que será incorporado inmediatamente antes del proceso de inyección de la espuma. Con esa alteración, las líneas de producción en los clientes precisan ser adaptadas mediante la instalación de un mezclador, también conocido como “pre-mix”, que será usado para adicionar el pentano al poliol.

“En la línea de producción, será obligatorio tener un sistema de seguridad contra eventuales incidentes envolviendo pentano, como el uso de sensores, recursos de ventilación y alarmas, entre otras medidas”, afirma Rodnei Abe, Gerente técnico Sénior en Eficiencia Energética de Poliuretanos de Dow Brasil.

El apoyo de la compañía es fundamental para los clientes, que tienen el desafío de evitar al máximo el desperdicio de inversiones para asimilar los nuevos agentes de expansión, considerando que éstos llegarán al mercado costando más que los gases utilizados actualmente (un factor natural para una innovación) y sólo podrán ser incorporados con las debidas adecuaciones en las fábricas.