Iniciativa para la seguridad

Formación y soporte de Dow a los clientes a reducir los riesgos de accidentes y contaminación causados por el mal uso de TDI

La seguridad es esencial para la industria química. Y no hay sentido practicarla de manera unilateral, sin que haya un cambio efectivo de iniciativas entre todos los agentes de la cadena. En los negocios de PU específicamente, Dow tiene una historia que traduce las palabras de arriba en acciones prácticas.

El diisocianato de tolueno (TDI), usado en la manufactura de espumas rígidas y flexibles, fibras y revestimientos, como tintas y barnices, y elastómeros, es un compuesto extremadamente tóxico por inhalación que precisa ser manoseado y almacenado bajo rígidas normas de seguridad y protección al medio ambiente.

Según lo que es practicado en la mayoría de las industrias, la responsabilidad de la compañía proveedora termina en el momento en que se entrega el producto, sea peligroso o no, a los clientes. Pero, no es eso que hace Dow. "Llevamos a cabo inspecciones de las plantas antes de completar la venta y complementamos con la formación en casos de productos de riesgo, principalmente aquellos que se compran a granel y son clasificados como peligrosos. Este trabajo es parte de Product Stewardship [lee más en el recuadro], el compromiso global de Dow con Responsable Care (Acción Responsable), que visa las mejores prácticas en el ciclo de vida del producto, es decir, desde la manufactura del producto a su disposición", explica Clarissa Tavares Martins, Especialista en EH&S y Product Stewardship.

La conciencia y la orientación de las intervenciones que se deben hacer para que el TDI no sea un riesgo para las personas y el entorno es un compromiso de Dow que va más allá de los objetivos del negocio. A fin de cuentas, una sola gota de la sustancia en una sala es suficiente para causar efectos a la salud de los que estén en las cercanías. El apoyo, que no se ofrece por todas las compañías, es muy valorado por los socios.

"Estoy hace casi ocho años en el área y recibí muchos feedbacks positivos. Somos referencia para la industria química. Estoy segura que, de esta manera, evitamos accidentes, además del propio desperdicio del producto ", añade.

De inspecciones a manual 

El apoyo ofrecido por Dow implica varios pasos. Rogerio Baixo, Químico de Investigación y Desarrollo, explica su alcance. "Para empezar, no llevamos a cabo ventas a un nuevo cliente sin inspeccionar y auditar su establecimiento y comprobar que sea capaz de recibir el TDI. Para los socios más longevos, llevamos a cabo formaciones periódicas para destacar el manoseo y almacenamiento y recordar a la gente acerca de la importancia de la utilización de equipos de protección personal (EPPs)", dice Rogerio.

Todo se analiza y se verifica nuevamente durante las visitas, incluyendo consejos de protección de equipos de almacenamiento de la humedad y la luz solar, informaciones de control, presión y temperatura de la sustancia y verificación de los ítems necesarios (tales como ducha de emergencia, revestimiento del suelo y contención secundaria para detener la fuga).

Además, los clientes también reciben un manual informativo. "Ya visitamos locales que necesitan ser ajustados en todos estos puntos. El trabajo de sensibilización es muy fuerte e indispensable", concluye Rogerio.

El compromiso global 

Product Stewardship, una de las prácticas de la iniciativa de Responsible Care® (o Acción Responsable®, como se llama en Brasil, donde fue introducida por Abiquim), es un compromiso global asumido por Dow que garantiza diversos beneficios para la Compañía y toda la cadena:

- Mejorar la sostenibilidad de los productos

- Proteger la salud y seguridad de los usuarios y asociados

- Proveer informaciones a los clientes

- Fomentar el uso seguro de productos por los clientes

- Ayudar a los clientes a conocieren y cumplieren con las regulaciones

En Brasil, según los datos de Acción Responsable, los días perdidos por accidentes (en relación a las horas de exposición al riesgo), por ejemplo, cayeron de 224,2 días (2006) a 49 días (2013), una demonstración de que medidas de seguridad adoptadas por la industria química tienen un buen impacto.